diciembre 5, 2025,
NARRADORES ANÓNIMOS
por Juan Carlos Castro
Otra vez aquí mirándome.
Lo sé porque el aire cambia a tu alrededor, la luz se inclina y hasta el silencio parece contenerse. ¡Ahí están tus pupilas dilatadas! Tu respiración siempre se ralentiza justo al rozar mi forma, mi color… al entender lo que tengo que decir.
Lo he visto tantas veces que podría recitar cada gesto tuyo de memoria. Y aún así vuelves, como si esperaras descubrir algo que no he prometido dar.
Y no soy yo lo que importa, sino lo que despierto en ti: curiosidad, admiración, ese instante fugaz donde todo lo demás desaparece. Tu atención es el hechizo y yo solo soy el canal por el que pasa.
Me atraes y me irritas al mismo tiempo; y me fascina que no lo notes, porque así funciona la magia de mi naturaleza.
Cada gesto tuyo, cada parpadeo, cada instante de admiración que me concedes es un relato en sí mismo. Porque, aunque pudieras estar haciendo otra cosa —estudiando, riendo, enamorándote, paseando en la playa—, eliges contemplarme. Sigues el instinto inherente a tu naturaleza y te dejas llevar por la más alta de las expresiones de la razón humana: la contemplación, esa que te diferencia de otros animales. ¿Por qué? Porque es eterna, placentera y autosuficiente¹.
Insisto: no importa quién soy, sino qué despierto en ti. ¿Curiosidad, deseo, la urgencia de recordar… de volver a mirar?
A pesar de ser solo un mensaje diseñado para vivir en este medio de comunicación, dentro de mí hay algo vivo, algo que arde y palpita como una fogata nocturna en medio del bosque. Cada minuto que dedicas a leer mi mensaje, el tiempo y el espacio se estiran y se curvan con tu emoción. Y, a veces, te toca justo en ese hueco que no sabías que existía.
Te conozco muy bien: sé que vives de historias, que a través de ellas entiendes tu mundo². Y yo, mientras tanto, soy la forma que adopta, la manera en que se siente, la tentación que te obliga a regresar y mirar una vez más.
Pero esto no es casualidad: es storytelling puro, diseñado para activar tu contemplación³. Cada pausa, cada emoción, cada estremecimiento es un acto aristotélico viviente, encarnado en publicidad.
Y aquí viene la verdad que pocos advierten: no soy un espectador de tu emoción. No soy un puente ni un espejo. Soy un simple anuncio que se cruzó en tu camino. Cada chispa de fascinación que sientes es mi historia contada a través de tus sentidos. Mientras tú crees que me estudias, realmente aprendes: a sentir, a recordar, a ser narrador sin siquiera saberlo.
Notas al pie
- Aristóteles. (ca. 340 a.C./1985). Ética a Nicómaco (W. D. Ross, Trad.; 2ª ed.). (J. Barnes, Ed.). Oxford University Press.
- Concepto de contemplación como actividad más alta de la razón humana.
- Fisher, W. (1984). Narration as a human communication paradigm: The case of public moral argument. Communication Monographs, 51(1), 1‑22.
- Paradigma narrativo: los humanos comprendemos y vivimos nuestro mundo a través de historias.
- Godin, S. (2008). Tribes: We need you to lead us. Portfolio.
- Marketing ya no es sobre los productos, sino sobre las historias que contamos; el storytelling activa la atención y la contemplación.